Qué hacer cuando estás bloqueada

Muchas veces, el motivo que lleva a las mujeres con las que trabajo a venir a terapia o a completar mis formaciones es porque no saben qué hacer o qué decisión tomar.

Se sienten mal porque no saben hacia dónde dirigir sus pasos.

Y es que tomar según qué decisiones puede ser muy duro…

¿Te ha pasado?

Tomar decisiones es un proceso mental que tenemos muy automatizado en el día a día: decidimos casi sin darnos cuenta a todas horas, qué ropa ponernos, qué tomar para desayunar, a qué hora preparar la reunión que tenemos pendiente, a quién llamar para salir a tomar algo el fin de semana…

No todas las decisiones tienen el mismo grado de trascendencia. Son las situaciones delicadas las que más bloqueos pueden desencadenarnos.

¿Cuándo se dan los bloqueos?

-Cuando sentimos que no tenemos las herramientas suficientes. Sentimos que las exigencias de la situación son superiores a nuestros recursos

Este punto merece ser desarrollado: en no pocas ocasiones, las mujeres nos sentimos faltas de recursos, faltas de autonomía. Y esto es así porque la socialización de género se encarga de dejarnos sin referentes de mujeres que  hacen cosas, mujeres autónomas que desarrollan sus potencialidades y son muy conscientes de sus fortalezas. 

En ocasiones, no es que nos falten las habilidades, sencillamente, las desconocemos. Una mujer consciente de sí misma es una mujer que aprende a gestionar mejor las situaciones estresantes.

-Como mecanismo de defensa, cuando no estamos preparadas para experimentar ciertas emociones o pensamientos

Es el caso de las experiencias traumáticas, por ejemplo, a raíz de haber vivido abusos o situaciones de violencia. El cerebro no es capaz de procesar toda la información, que vive como una especie de  empacho emocional, por lo que bloquea el recuerdo de lo sucedido.

-Cuando tenemos la costumbre de no ventilar emociones

Si se reprimen las emociones de manera sistemática, por ejemplo, por haber sido castigada su expresión durante la infancia, éstas se enquistan y se quedan sin reciclar. Los bloqueos pueden ocurrir entonces como señal de que no nos estamos permitiendo experimentar emociones que cumplen una función importante en nuestro proceso.

-Cuando existe un existe un exceso de perfeccionismo

Esta tendencia, muy agudizada entre mujeres, puede tener que ver en parte por las exigencias del entorno. Así, las mujeres solemos desarrollar lo que se conoce como  falsa autoestima,  que tiene que ver con sentirse bien con una misma solo si existe una aprobación externa constante. Y en ocasiones, buscamos esta aprobación a través del perfeccionismo, queriendo llegar a todo y contentar a todo el mundo.

Por mencionar algunas de las causas más habituales.

¿Qué hacer ante un bloqueo?

Cada caso es un mundo y dependiendo del contexto y de las causas  serán beneficiosas unas estrategias y planes de acción u otros. Veamos algunas:

  • Sé consciente del bloqueo:

Lo primero de todo pasa por darte a ti misma el espacio suficiente para aceptar que estás bloqueada. Forman parte de la vida y de los cambios. A veces sentimos que nos faltan herramientas

  • Identifica qué puede estar causando el bloqueo:

Normalmente lo que hay detrás de un bloqueo es algún tipo de miedo. El miedo principal suele ser el de tomar la decisión equivocada. Y que esto traiga consecuencias como: empeorar tu calidad de vida, herir a alguien, quedarte anclada en el remordimiento…

También puede haber un miedo a tomar decisiones de forma autónoma, por lo que en estos casos es importante trabajar en alcanzar pasito a pasito, el grado de autonomía con el que nos sintamos dueñas de nuestra vida.

  • Repite el siguiente mantra:

“La toma de decisiones tiene más que ver con sentirte congruente que con sentirte segura”…

Así es, tendemos a esperar a estar 100% seguras de algo por miedo a no elegir la opción ideal, cuando esta no existe. No podemos adivinar el futuro y además seguramente no exista la opción adecuada en todos los aspectos. Lo que sí está en nuestra mano es el poder reflexionar sobre nuestros valores y por lo tanto, sobre aquello que nos acerca a sentirnos coherentes, aunque resulte desagradable.

  • Fortalécete:

Sin fuerzas, no podrás mover fichas. Este es un claro ejemplo de por qué a veces, aunque estemos seguras de no querer permanecer en una relación, no la soltamos. No nos sentimos preparadas.

  • Escanea tu cuerpo:

Respira, localiza el bloqueo en tu cuerpo. Quizá lo notes en forma de nudo en la garganta, en una presión en el estómago…

Aquí te dejo un ejemplo de escaneo corporal para que puedas practicar.

  • Potencia tu creatividad:

A veces, el bloqueo surge de pensar siguiendo los mismos esquemas mentales de siempre. Busca formas creativas de salir de ahí. Por ejemplo, atreviéndote a hacer una lluvia de ideas de posibles soluciones al problema aunque no te parezcan realistas. También mediante el arte y sus diferentes expresiones, incluso ¡volviendo a casa por un camino diferente al habitual!

  • Divide en pequeños pasos:

Si se trata de un bloqueo por no saber por dónde empezar una tarea demasiado grande o confusa, divide en pequeños objetivos. Esto reduce la sensación de agobio que puede estar detrás del bloqueo. Por ejemplo, haz una lista de las tareas y establece el tiempo que estimas que necesita cada una, siempre teniendo en cuenta posibles imprevistos. Desgrana todo lo posible cada paso y calendarízate.

  • Utiliza tu mapa corporal:

Recuerda la última vez que tomaste –a tu juicio- una mala decisión. ¿Qué sentía tu cuerpo? Ahora piensa en una decisión que tomaste de forma acertada, ¿qué sensaciones te invadían?

Toma ese mapa corporal como referencia para la situación actual.

Encontrarás este y otros muchos ejercicios de autoconciencia en el curso online VIAJE A TU ESCUCHA INTERIOR aquí.

 

Cuéntame, ¿estás sintiendo algún bloqueo en la actualidad?

¡Estaré encantada de contestar a tu consulta!

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